Para todos aquellos que juraban que el robot humanoide de XPeng no era más que un tipo con un disfraz muy logrado, la compañía ha decidido despejar las dudas de un plumazo: un vídeo de su chasis metálico al desnudo. Ese andar inquietantemente fluido y con un toque femenino es pura ingeniería, sin trampa ni cartón. Incluso Sharpy Sharpy: El robot viral que en realidad no existe , la niña mimada del CGI, debería ir tomando nota de cómo se marca un paso de acero con tanta clase.