La nueva “Silicon Life Space Station” de EngineAI en Shenzhen es, básicamente, lo que sucede cuando una película de ciencia ficción y un centro comercial deciden sentar la cabeza y tener descendencia. Su plantilla de robots humanoides no se limita a dar la bienvenida; también realizan exhibiciones de kung fu, lo cual es, sin duda, una forma creativa —y bastante contundente— de disuadir a cualquier amigo de lo ajeno.