Westlake Robotics, en una alianza estratégica con la Universidad de Westlake, acaba de presentar lo que podría ser el siguiente gran salto en la IA física (o embodied AI). Su nueva joya de la corona se llama GAE (General Action Expert), un modelo basado en la denominada “Shadow Function” que permite a los robots calcar los movimientos humanos en tiempo real con una fidelidad que roza lo inquietante. En la demostración en vídeo, el humanoide se convierte literalmente en la sombra de su instructor, replicando cada gesto con una precisión milimétrica. No estamos ante un simple truco de feria; esta tecnología redefine la interacción hombre-máquina y promete sacudir los cimientos de sectores tan diversos como la manufactura avanzada o la asistencia sanitaria de próxima generación.