El robot esférico que ya domina el accidentado suelo lunar

¡Ajustaos bien las botas lunares, que vienen curvas! Bueno, más bien esferas. Este robot rodante está llevando la exploración de la Luna a otro nivel… o, mejor dicho, a otro giro.

Concebido para merendarse los terrenos más traicioneros del satélite —desde cráteres imponentes hasta dunas de arena movediza—, este prodigio esférico deja a los rovers de ruedas convencionales mordiendo el polvo. Imaginaos una bola de hámster para astronautas, pero con una ingeniería que dejaría en evidencia a la mayoría de laboratorios terrestres. Como demuestra el vídeo, esta maravilla circular navega por paisajes tan hostiles que harían temblar los circuitos de cualquier robot tradicional. ¿Quién nos iba a decir que el futuro de la exploración espacial iba a ser tan… redondo?