Os presentamos al PrimeBOT T1, un robot personal que parece estar disfrutando de una crisis de identidad de lo más productiva. Este prodigio de la ingeniería se transforma sin esfuerzo: de un asistente bípede sobre ruedas a un compañero de cuatro patas, capaz de dominar desde la alfombra de tu salón hasta los terrenos más rebeldes en exteriores. Con un catálogo de movimientos de cámara autónomos dignos de Hollywood —efecto vértigo o Hitchcock zoom incluido—, el T1 tiene un objetivo claro: amenazar el puesto de mejor amigo de tu perro y, de paso, jubilar a tu cámara de confianza.
