Saluda a tu nuevo compañero de bádminton: el PHYBOT C1, un robot que claramente ha decidido que su cometido oficial de “asistencia ligera” es un soberano aburrimiento. Este humanoide totalmente autónomo hace gala de una capacidad de percepción y unos reflejos en tiempo real que quitan el hipo, demostrando que hasta los bots de investigación necesitan un hobby para desconectar tras una larga jornada de no tener, básicamente, oficio ni beneficio.