Saluden al Phantom MK1 de la firma estadounidense Foundation, el que se postula como el primer robot humanoide fabricado explícitamente para el fragor del combate, con un precio de salida de unos nada despreciables 150.000 dólares por unidad. Blindado hasta los servomotores y con un revestimiento stealth diseñado para burlar los sensores térmicos, esta máquina es capaz de acarrear 20 kg de equipamiento táctico. Según los últimos reportes, ya hay dos unidades poniéndose a prueba en las líneas de fuego de Ucrania. Al parecer, el futuro de la guerra pasa por desplegar menos soldados de infantería y más figuras de acción de alta tecnología, fuertemente armadas y con un coste prohibitivo.