El nuevo prototipo GT5 de Magenta Robotics parece estar atravesando una crisis existencial de manual: tiene cuerpo de cuadrúpedo, la agilidad de un patinete eléctrico y la destreza de un camarero con dos brazos. Bautizado como una “plataforma de manipulación móvil”, este híbrido se desliza por superficies lisas con la parsimonia de un mayordomo mecánico que acaba de cruzar el valle inquietante cargando una bandeja. Uno no sabe si asombrarse ante su versatilidad multimodal o simplemente pedirle que nos traiga las zapatillas y el mando de la tele. Sea como sea, parece que la cola de baristas buscando empleo acaba de alargarse un poco más.