La robótica china acaba de dar un golpe sobre la mesa —o quizás un aviso para navegantes—. EngineAI ha comenzado oficialmente el despliegue del primer lote de su robot humanoide T800, una denominación que, estamos seguros, es un accidente nominal sin ninguna malicia cinematográfica. Con 1,73 metros de altura, estos autómatas de propósito general han empezado a salir de la línea de producción en Zhengzhou con la promesa de revolucionar las tareas asistenciales y logísticas. Por ahora, su misión es ayudar en el día a día y, supuestamente, no incluye localizar a ninguna Sarah Connor. Veremos cuánto dura la tregua.
