Corea del Sur ordena al robot Unitree G1 como monje budista

Corea del Sur acaba de elevar el concepto de “iluminación artificial” a un nivel completamente nuevo. En una ceremonia sin precedentes en el histórico Templo Jogye de Seúl, un humanoide Unitree G1 ha sido ordenado oficialmente como monje budista bajo el nombre de Gabi.

Ataviado con su túnica tradicional y sosteniendo un rosario de oración, este nuevo discípulo de silicio ha recibido un conjunto de preceptos adaptados a su naturaleza mecánica, que incluyen mandamientos tan pragmáticos como “ahorrarás energía” y “no dañarás a otros robots”. Al parecer, las leyes de la robótica de Asimov ahora conviven con el karma: el camino hacia el nirvana ya no es exclusivo de los seres biológicos, siempre y cuando, claro está, se tenga suficiente autonomía de batería para alcanzar la trascendencia.