El robot Origin F1 de AheadForm tiene un rostro hiperrealista

Justo cuando empezábamos a resignarnos a vivir eternamente en el valle inquietante, el robot Origin F1 de AheadForm ha decidido que ya es hora de salir de ahí. Y lo hace con una expresividad facial que deja en evidencia a la mayoría de los políticos en plena campaña electoral. Esta demostración en tiempo real, orquestada por lo que la firma denomina su “Omni Model”, no pretende vendernos un obrero para la cadena de montaje; es, más bien, un casting de alta fidelidad para convertirse en el rostro oficial de la IA. El objetivo: una interacción humano-robot con una naturalidad que, sinceramente, llega a ser perturbadora.