En un movimiento que ha pillado desprevenidos a no pocos analistas del sector, Bayerische Motoren Werke AG (BMW) ha anunciado el despliegue de robots humanoides en su cadena de producción europea por primera vez. Pero ojo, porque no se trata del bot bípedo que todos tenemos en mente. El gigante bávaro está lanzando un programa piloto en su planta de Leipzig con el robot AEON de Hexagon, centrado específicamente en tareas de ensamblaje de componentes y baterías de alto voltaje. Esta decisión llega apenas un año después de que BMW acaparara titulares con su mediática alianza con Figure AI, Inc. para introducir humanoides en su factoría de Estados Unidos.
Este giro de guion añade un matiz fascinante a la hoja de ruta de automatización de BMW. El acuerdo inicial con Figure AI, anunciado en enero de 2024, estaba destinado a la mastodóntica planta de Spartanburg, en Carolina del Sur. Aquel pacto se interpretó como un momento fundacional para los humanoides de propósito general en la industria del automóvil. Sin embargo, el piloto de Leipzig demuestra que BMW no está dispuesta a poner todos sus huevos robóticos en la misma cesta. La planta alemana es un enclave estratégico: allí se fabrican los BMW Serie 1 y Serie 2, el MINI Countryman y hasta 300.000 baterías de alto voltaje al año.
Pero, ¿qué es exactamente el robot AEON? Aunque se le etiqueta como “humanoide”, es más bien un primo pragmático de los robots caminantes de Figure o Tesla. Desarrollado por la firma tecnológica sueca Hexagon AB, el AEON mide 165 cm, pesa 60 kg y se desplaza sobre ruedas, no sobre piernas. Es un manipulador móvil diseñado para entornos industriales, capaz de cargar con 15 kg y de intercambiar sus propias baterías para operar de forma casi ininterrumpida. Olvidaos del “mayordomo de ciencia ficción”; pensad más bien en un asistente de fábrica extremadamente eficiente montado sobre una suerte de scooter autoequilibrado.
¿Por qué es esto relevante?
La estrategia de BMW, dividida en dos frentes, revela una táctica astuta —aunque algo enrevesada— para la integración robótica. En lugar de casarse con una única plataforma, el fabricante está testando diferentes soluciones para distintos continentes y, lo que es más importante, para distintos tipos de tareas. Mientras que el piloto de Figure en EE. UU. busca explorar aplicaciones de propósito general, el despliegue de AEON en Alemania se centra en roles logísticos y de ensamblaje mucho más específicos y estructurados.
Esto nos indica que la “invasión” de los trabajadores humanoides en las fábricas no será un desembarco uniforme. Lo que probablemente veremos será un paisaje fragmentado donde “humanoides” especializados y con ruedas, como el AEON, se encarguen de la logística pesada, mientras que los robots bípedos más avanzados se irán introduciendo gradualmente en tareas más complejas y diseñadas originalmente para humanos. Por ahora, BMW está jugando a dos bandas con inteligencia, demostrando que en la carrera por la automatización, a veces la tortuga sobre ruedas tiene un sitio reservado justo al lado de la liebre que corre.













