Sanctuary AI despierta: el robot Phoenix busca nuevos ingenieros

Justo cuando parecía que la carrera por el humanoide perfecto era cosa de dos o tres jugadores, Sanctuary AI ha salido de su rincón de meditación para recordarnos que siguen dando guerra. La firma de Vancouver ha anunciado la apertura de 19 vacantes para «llevar la robótica al límite y dar forma al futuro de la IA física», dejando claro que no han estado precisamente contemplando el paisaje canadiense estos meses.

La lista de puestos revela un despliegue de artillería pesada para captar talento. Buscan desde Staff Research Scientists especializados en manipulación diestra hasta ingenieros de Machine Learning, pasando por una oferta que parece sacada de una novela de Cyberpunk: un contrato de seis meses para ser Robot Test Pilot (piloto de pruebas de robots). La mayoría de las posiciones son presenciales en Vancouver, con roles como el de Robotics Controls Engineer ofreciendo un rango salarial de entre 130.000 y 160.000 dólares canadienses, más jugosas opciones sobre acciones. Al parecer, el futuro de la robótica de propósito general se está cocinando con una receta a base de capital de riesgo y el inconfundible espíritu de la Commonwealth.

¿Por qué es importante?

Tras un periodo de relativo silencio radiofónico —mientras sus competidores acaparaban todos los focos y titulares—, este frenesí de contrataciones indica que Sanctuary AI se prepara para una fase decisiva. El interés por perfiles como «Project Manager, Deployments» y «Senior Industrial Automation Engineer» sugiere que su humanoide Phoenix está listo para abandonar la comodidad del laboratorio y enfrentarse al mundo real en programas piloto industriales. En el despiadado coliseo de la robótica, montar el equipo adecuado es tan vital como el diseño del hardware, y Sanctuary se está armando hasta los dientes de talento para la batalla que se avecina.