Galbot S1: El humanoide que pulveriza récords con 50 kg de carga

Justo cuando parecía que el desfile de robots humanoides no podía estar más concurrido, un nuevo contendiente ha entrado en escena pisando fuerte —literalmente—. La compañía pequinesa Galbot acaba de presentar su Galbot S1, un humanoide industrial que llega con una carta de presentación imponente: una capacidad de carga continua de 50 kilogramos repartida en sus dos brazos.

No estamos ante un simple prototipo haciendo pesas en un laboratorio; el S1 ya se está curtiendo en las líneas de producción de CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo. El robot ha sido diseñado para la cruda realidad del trabajo industrial, capaz de operar durante ocho horas seguidas antes de realizar un intercambio autónomo de sus propias baterías para mantenerse en funcionamiento las 24 horas del día. Se desplaza mediante percepción basada en visión —olvidaos de las pegatinas de códigos QR por el suelo— y cuenta con un sistema de esquivado de obstáculos de 360° para trabajar de forma segura codo con codo con sus compañeros de carne y hueso.

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Fundada apenas en mayo de 2023, Galbot está quemando etapas a una velocidad de vértigo, posicionando al S1 para entornos exigentes donde el polvo, las vibraciones y las condiciones variables son el pan de cada día. La empresa también ha anunciado alianzas con gigantes industriales como Bosch y Toyota para seguir explorando aplicaciones en la fabricación flexible.

¿Por qué es esto importante?

En un sector donde la mayoría de los humanoides todavía se centran en tareas de propósito general con capacidades de carga que rondan los 20-25 kg, los 50 kg de capacidad continua del Galbot S1 suponen un auténtico golpe sobre la mesa. Esto lo sitúa en una liga diferente, apuntando directamente a la manipulación de materiales pesados y tareas logísticas que, hasta ahora, seguían siendo feudo exclusivo de los brazos robóticos industriales fijos. Al combinar la fuerza bruta necesaria para la industria pesada con la movilidad de una plataforma humanoide, Galbot apuesta a que los trabajadores bipedales y adaptables están listos para graduarse de las demostraciones de I+D y pasar a ser el corazón de la línea de producción.