¡A trabajar! Los humanoides ya limpian baños en China

En un giro de guion que rompe con la imagen de los robots que solo sirven para bailar en vídeos virales o protagonizar estrepitosas caídas, un humanoide por fin se ha puesto manos a la obra con algo profundamente útil: limpiar váteres. La startup china Zerith Robotics ha desplegado sus robots humanoides con ruedas, el modelo Zerith H1, en más de 20 ubicaciones comerciales reales, incluyendo centros comerciales y edificios de oficinas en Hefei y Shenzhen. En lugar de practicar parkour, estos autómatas se dedican a la “glamurosa” tarea de fregar suelos, limpiar lavabos y asistir a los compradores, marcando un cambio silencioso pero trascendental: el paso de las coreografías de laboratorio al trabajo real y comercialmente viable.

La empresa, Zerith Robotics, nació oficialmente en enero de 2025 de la mano de un equipo del Laboratorio de Robótica con IA de la Universidad de Tsinghua. Pese a su corta trayectoria, la startup ya ha levantado millones en financiación y ha cerrado pedidos por valor de varios millones de yuanes (cientos de miles de euros), con planes para entregar más de 500 robots este mismo año. El modelo H1, diseñado específicamente para tareas de limpieza y servicios, se desplaza sobre ruedas y cuenta con un cuerpo de altura ajustable, lo que le permite enfrentarse a diversas tareas domésticas que, hasta ahora, eran terreno exclusivo de los humanos.

¿Por qué es esto importante?

Mientras que los robots bipedales que hacen volteretas acaparan todos los titulares, la viabilidad comercial inmediata parece residir en sus primos menos llamativos: los que llevan ruedas. El despliegue del Zerith H1 subraya una tendencia pragmática en la industria: por ahora, el camino hacia la comercialización está pavimentado, literalmente. Al optar por ruedas en lugar de piernas complejas y costosas, las empresas pueden desplegar humanoides en entornos estructurados como centros comerciales y hoteles de forma más fiable y económica.

No estamos todavía ante el sueño de ciencia ficción de un mayordomo robótico en cada hogar, pero es un paso crítico y poco estético en esa dirección. Al final, el modelo de negocio de los humanoides no va de ganar concursos de baile, sino de demostrar que pueden fregar suelos de manera eficiente.