Justo cuando pensábamos que el mercado de los robots humanoides no admitía un alfiler más, Unitree Robotics ha decidido dar un golpe sobre la mesa y pedir paso de forma estrepitosa. En la reciente conferencia IROS 2025, su fundador y CEO, Wang Xingxing, soltó la bomba: el nuevo R1 ya está “listo para la producción en masa”. Esta agresiva declaración de intenciones sitúa el horizonte de entregas entre finales de 2025 y principios de 2026, con el objetivo de trasladar el R1 de las presentaciones de diapositivas a los muelles de carga a una velocidad de vértigo.
El R1 es la jugada maestra de Unitree para conquistar el segmento más accesible del mercado, apuntando directamente a investigadores y desarrolladores con un precio de salida que rompe todos los esquemas: unos 5.500 € (aprox. 5.900 $). Aunque este modelo básico conlleva ciertos sacrificios —como manos rígidas en forma de puño y una autonomía de apenas una hora—, es un claro aviso a navegantes para toda la competencia. La compañía, que ya domina con mano de hierro el sector de los cuadrúpedos, parece decidida a repetir la jugada sobre dos piernas, complementando sus modelos de gama alta H1 y G1 con un producto diseñado específicamente para el volumen de ventas. No estamos ante un simple prototipo de laboratorio; es una maniobra estratégica para inundar el mercado con su hardware.

¿Por qué es esto importante?
La afirmación de Unitree sobre la viabilidad de la producción en masa del R1 no trata solo de un robot individual, sino de un cambio tectónico en el mercado. Pasar de humanoides “boutique” con precios de seis cifras a un modelo de menos de 10.000 $ diseñado para ser escalable podría acelerar drásticamente el desarrollo de toda la industria. Aunque el concepto de “producción en masa” puede ser elástico —oscilando desde unas pocas miles de unidades hasta decenas de miles—, la intención es cristalina: derribar las barreras de entrada y saturar el ecosistema antes de que rivales como Tesla o Figure logren escalar sus operaciones por completo. Si Unitree cumple con este calendario, obligará a la industria a competir en precio y disponibilidad mucho antes de lo que nadie esperaba, convirtiendo la “carrera” de los humanoides en un sprint frenético.













