Parece que no hay semana sin que un nuevo gigante tecnológico decida subirse al ring de la robótica humanoide. Esta vez el turno es para LG, que en una colaboración estratégica con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Corea (KIST), acaba de presentar a su criatura bípeda: KAPEX. Aunque sus andares son todavía algo “angulosos” como para desfilar en una pasarela, sus ambiciones son cualquier cosa menos torpes. LG está enviando un mensaje cristalino: la carrera por meter un robot en cada hogar (o, al menos, en cada laboratorio de vanguardia) se está poniendo al rojo vivo.
Este robot no es solo una cara bonita (y un tanto poligonal). Las tripas del KAPEX esconden un despliegue de hardware y software de primer nivel. Su cerebro funciona gracias a Exaone, el modelo de lenguaje visual propio de LG, lo que le dota de unas capacidades cognitivas y comunicativas de lo más avanzadas. A esto se le suman actuadores de alta gama fabricados en Corea para lograr movimientos fluidos y una mano diestra multitáctil que promete interactuar con su entorno con una delicadeza casi humana. Todo apunta a que LG busca un autómata que no solo piense, sino que sepa mancharse las manos.
Vayan marcando el calendario, porque este nuevo colega mecánico tiene previsto su estreno para noviembre de este mismo año. Y ojo, que no se trata de un experimento aislado. LG ya ha anunciado por todo lo alto su entrada en el mercado de los humanoides domésticos para el CES 2025, utilizando un robot de IA (nombre en clave Q9) como base fundamental. El futuro está a la vuelta de la esquina y, por lo visto, viene con ganas de ayudarnos con las tareas de casa.
¿Por qué es esto importante?
La entrada de LG en el tablero de los humanoides es un espaldarazo definitivo para todo el sector. Cuando un titán de la electrónica de consumo decide apostar fuerte, es la señal de que estamos pasando de aplicaciones industriales de nicho a un posible futuro de consumo masivo. Este movimiento intensifica la competencia frente a jugadores ya establecidos como Boston Dynamics, Tesla o Figure AI. En definitiva, nos acerca un paso más a ese viejo sueño de la ciencia ficción de tener robots en el salón de casa, acelerando la innovación en IA, locomoción e interacción humano-máquina a una velocidad de vértigo.













